2Qu2664
Negocioenlinea
nov2514
No hace mucho más de un par de semanas, se presentaron las distintas colecciones Alta Costura Primavera Verano 2011. Colecciones muy esperadas no solo por su escasez -si queremos hablar de Alta Costura propiamente dicho-, si no por ese espectáculo fantasioso y algunas veces algo absurdo que vemos en ellas, diseñadas para vestir a las mujeres que no necesitan más ropa, a las ricas y famosas que todo lo pueden.
Para mi, estas colecciones no muestran tanto un efecto sorpresa (aunque Chanel y Armani este año sí que lo hicieron) si no que buscan en el ADN de la marca una nueva forma de hacer cosas bellas y no necesariamente usable. Ohhhh, la Alta Costura, un espectáculo para ver, y si eres lo suficientemente sagaz, para aprender.
Desde hace ya un par de temporadas que la Casa Valentino está a cargo de Pier Paolo Piccioli y Maria Grazia Chiuri. Dos chicos a los que después de tener muchos años trabajando para Mr. Valentino, finalmente les dieron el V°B° y aunque no anden haciendo colecciones rompedoras, saben rescatar y re-interpretar la esencia de la marca.
Esta vez, se entrelazó la inocencia de vestidos blancos y off-white, volados, lazos, gasas, encajes y chifones, flores y detalles de pedrería, con la rigurosidad del peinado de Jane Eyre (no has leído Jane Eyre??? Pues vaya usted y hágalo ahora mismo que ese es clásico de la literatura, pero para que me entiendas, muy de institutriz) y un maquillaje que a decir verdad, parecía de chica enferma.
La paleta de colores fue así: Del blanco, al nude, acentos de rojo, rosa, algo de celeste y blanco otra vez.
Algo que me gustó mucho fue la constante insinuación, pero cero revelación. Las telas eran tan ligeras y en colores tan piel, que parecía que veías algo pero era plancha quemada. Otro de mis favoritos (y a tomar nota) es el regreso de los zapatos medios vintage, de tacones muy normales (sí, cero plataformas).
Y aunque algunos lo tomen de forma más minimalista (que también los hay) para mi cuando veo a Valentino esto es lo que espero, atención y precisión al detalle, a lo único, a lo hecho a mano (y toma nota también de las mangas transparentes)
Pero no hay que dejarse engañar, cuando los diseñadores sacaban algo que nos recordaba a Franciso Costa para Calvin Klein, la modelo se da la vuelta y sorprende con una espalda enrejada con pequeños lazos, sello típico de la marca.
Les hablaba de los volados. Y es que es otra huella que ha dejado Valentino al mundo. Blusas, sacos y vestidos con suaves volados que imitan la silueta curvilínea de la mujer, suavizando así al alma más rígida.
Florecillas nada rockeras, una capa medio aglobada, mariposas y acabados que reinvidican el lugar de la Alta Costura en el mundo.
Un pequeño resumen de lo que es Valentino, eso fue esta colección.
No comments:
Post a Comment